La Fundación AFE ha estrenado, coincidiendo con el ‘Día Internacional de la Mujer‘, ‘Más allá del fútbol’, su nuevo podcast centrado en historias personales que trascienden el deporte y ponen en valor los principios y aprendizajes que nacen alrededor del balón. El objetivo del proyecto, fortalecer valores a través de testimonios de relevantes personajes del mundo del fútbol que han recorrido caminos difíciles hasta llegar a la élite.
El encargado de conducir el espacio es Eneko Fernández de Garayalde Giménez (Zaragoza, 26 de mayo de 1984), exfutbolista profesional y afiliado de la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE). En esta primera entrega conversa con Fatou Kanteh (Bañolas, 2 de julio de 1997), delantera del Sevilla F.C., que repasa su vida, su infancia y el largo camino que tuvo que recorrer para cumplir su sueño de ser jugadora profesional.
La futbolista no oculta su alegría por ser la elegida para estrenar este podcast: “Se hace una labor muy buena en AFE. Cuando me comentaron la posibilidad de participar en este podcast no lo dudé. De esta manera, nos dan visibilidad a las jugadoras. Se aprecia que el sindicato no está solo centrado en los hombres”.
Hija de padres de Gambia y Senegal, instalados en Bañolas y miembro de una familia numerosa de diez hermanos, Kanteh recuerda que el fútbol siempre estuvo presente en su vida desde la infancia: “Recuerdo jugar en la calle después de ir al colegio. Todo el día era darle patadas a un balón junto con hermanos y amigos”.
Sin embargo, lo que para ella era “lo más normal del mundo, para mi familia no lo era. No era bien visto que una niña jugara al fútbol”. A pesar de ese rechazo, recuerda, “no hacía caso, siempre he sido un alma libre. No molestaba a nadie, no hacía daño a nadie jugando al fútbol. No me parecía justo que me quitaran el fútbol”. “A mis padres les ha costado muchos años entenderlo. Yo jugaba siempre con mis hermanos, primos y amigos. Sin embargo, llegaba un momento en el que me llamaban para ayudar en casa para realizar tareas domésticas, pero no aceptaba fregar platos mientras mis hermanos jugaban al fútbol. Yo quería seguir jugando”, añade.

El punto de inflexión llegó gracias a un profesor que decidió visitar a sus padres para explicarles que Fatou quería dar un paso más y empezar a jugar al fútbol once. Aquella conversación abrió la puerta a su primera experiencia en un club: la UD Porqueres. Allí comenzó su formación futbolística y recibió los primeros consejos que marcarían su forma de jugar: “Mi primer entrenador me dijo que por mis cualidades tenía que jugar más al espacio para aprovechar mi velocidad, cosa que al principio me costó entender porque me encantaba tener contacto con el balón”. “Veía jugar al Barcelona y me decía que algún día quería jugar como ellas”, evoca.
La actual futbolista del Sevilla relata lo mucho que le costó alcanzar su sueño de niñez de ser futbolista profesional por la oposición de sus padres
Tras años de formación, aprendizaje y esfuerzo, llegó la oportunidad de dar el salto al fútbol profesional cuando “me hablaron de la opción de hacer una prueba en el DUX Logroño. Estuve dos semanas a prueba y me ficharon”.
Los comienzos no fueron fáciles porque para poder mantenerse tuvo que compaginar el fútbol con otro trabajo. “Tenía que trabajar en un comedor para poder vivir”, pero el esfuerzo empezó a dar sus frutos rápidamente porque “en media temporada jugué y marqué un gol para disputar el play-off de ascenso. Ganamos al Oviedo, luego al Tacón… y al final subimos a Primera”.
Después de lograr el ascenso, el camino volvió a complicarse. Cuando regresó a casa, sus padres —que se encontraban en Gambia en ese momento— no querían que volviera a Logroño, “pero hice las maletas y regresé. Cuando llegaron de vuelta preguntaron por mí y mis hermanos les dijeron que me había ido a Logroño”, explica Fatou Kanteh.

La decisión fue firme porque “quería cumplir un sueño y no iba a dejar de luchar por ello. Nadie me iba a quitar el sueño de jugar en Primera División. Me querían quitar un premio que me había ganado. A base de trabajo y paciencia todo llegaría, me decían compañeras como Jade Boho —hoy delegada de AFE— o Saray García”. Compañeras que, junto a Lorena Valderas, han sido determinantes en su trayectoria: “Sin su ayuda no estaría jugando en Primera División. Ellas han luchado para que hoy en día nosotras juguemos en campos de césped artificial y con mejores medios. En nuestras manos está que las futuras generaciones tengan mejores medios”.
“Nunca hice caso a nadie, siempre me he sentido un alma libre y no aceptaba fregar platos mientras todos mis hermanos jugaban al fútbol”
Su carrera continuó creciendo con nuevas etapas en el Sporting de Huelva y el Villarreal, clubes en los que maduró como futbolista y como persona. En 2024 firmó por el Sevilla, donde reconoce haber dado otro salto en su carrera. “Es otro nivel, me siento profesional porque tenemos todos los medios para serlo”, reconoce.

Ese imparable crecimiento la llevó a cumplir otro de sus grandes sueños: representar a Gambia, el país de origen de su familia: “Llevaba años mandando correos y mensajes por redes sociales a la federación de Gambia y no me hacían caso. Un periodista nigeriano contactó con la directora deportiva, me llamaron y me convocaron para jugar un partido ante Sierra Leona. Y marqué un gol. Es muy emocionante jugar con mi país”. Su impacto fue espectacular y en 2024 fue elegida mejor futbolista de Gambia, un país que, como ella misma explica, “vive el fútbol con mucha pasión”.
Más allá de su carrera deportiva, Kanteh también impulsa el Proyecto Gambia, una iniciativa solidaria destinada a ayudar a niños y niñas sin recursos para que puedan jugar al fútbol en su país de origen. Empezó a “recolectar botas, balones, ropa… y fuimos a academias para entregar el material a los niños y niñas. El Sevilla ha jugado un papel clave en todo este proyecto. Ha hecho todo lo posible para darnos todo tipo de material para repartir en escuelas”.
Internacional con la selección de Gambia, su consejo para cualquier niña es muy claro: “Que no escuchen a nadie, nadie debe decidir tu futuro, solo tú”
Durante la conversación también aborda cuestiones sociales como el racismo, una realidad que todavía existe en el deporte: “No he sufrido episodios de este tipo, pero es cierto que cuando tenía 13 o 14 se escuchaban algunos comentarios. No se ha erradicado porque el insulto fácil es meterse con el color de la piel. Es algo absurdo”.
Por último, Kanteh lanza un mensaje a las niñas que sueñan con dedicarse al deporte profesional: “Que no escuchen a nadie. Si su sueño es ser deportista profesional, que trabajen y no se rindan porque con paciencia lo pueden conseguir. Nadie debe decidir tu futuro, solo tú”.